7/8/07

Auvergne (II). Massif du Sancy

Ha sido una semana fregando platos en Le Régal, pero ha valido la pena. Aquí se libra el domingo por la tarde, así que los jefes (Manu y Chloé) nos llevaron a dar una vuelta por la región, con cena final incluida.

Toda esta región, el Macizo de Sancy, se encuentra en pleno Parque Natural de los Volcanes de Auvergne, y el paisaje es espectacular. No parece real. Te encuentras montañas imposibles que parecen de otro planeta tapizadas de un verde uniforme de ilustración coloreada. Bosques asombrosamente frondosos de dimensiones gigantescas, en extensión y en altura. No sorprende en absoluto enterarse de que sirvieron de escondite para los maquis durante la Segunda Guerra Mundial. Actualmente buena parte del turismo es de invierno, dada las posibilidades para el esquí. La primera parada, en el lago Chambon (foto). Con unas vistas excepcionales y petada de bañistas blancuchos. Gracias a la arquitectura colindante, el conjunto final en agosto es como si cogieras la playa de Torrevieja y la colgaras en plenos Alpes. Una cosa pintoresca donde las haya, oye. Tras parar en el Col de la Croix Morand (primera foto arriba), llegamos a le Mont Doré, una pequeña ciudad escondida entre montañas donde no sabes muy bien qué son jardines y qué es directamente el bosque salvaje que se abre paso entre las calles. Con un casino horterísima decorado en plan pastiche de art déco y el hotel "Panorama" al lado, con su panel estilo años setenta destacando contra los árboles (apuesto a que tenía helipuerto), me pareció un decorado de película de cuando James Bond era Roger Moore.

El cenorrio tuvo lugar en el Albergue del Lago Guéry, con champán en la terraza al borde del agua. El lago es un centro de peregrinaje para los amantes de la pesca, por lo visto en invierno incluso se hacen agujeros en el hielo, que llega a cubrir toda la superficie. Y las vistas del restaurante son absolutamente impresionantes. Joder, es el lujo en estado puro. Eso de estar comiendo marisco y/o un filet mignon ante este espectáculo casi da vértigo. En vez de intentar contároslo, ahí van unas fotos que no le hacen justicia (la segunda no es mía, evidentemente).


Pues eso, una semana de arena y un domingo de cal. Por cierto, justo en frente de Le Régal hay un parque privado (con castillo incluido) al que le tengo unas ganas… es un sitio perfecto para terminar de leerme "Los libros de la magia" en cuanto deje de llover. Pero ya os contaré. ¡Nos leemos!

4 commentaires:

Me encanta L'Auvergne y el Saint Nectaire!
El clarete ese de Pantera Rosa miedo me dá... Donde esté un buen tintorro sea de la Rivera del Duero o de la del Garonne, que se quiten esas excentricidades.
Salut paisano!

qué gracioso el lago con la gente..

Joder qué puesta en fromages la Domi! Pues hay cada uno por aqui... Quédate con este nombre: Gaperon. Madurado con pimienta y ajo. Una puta bomba.

Saludos Txe. Nos leemos!

Vaya puesta de sol...

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