3/10/08

¿crisis? ¿qué crisis?

Como declaraba Bunbury en una reciente entrevista (y en la letra de una de sus nuevas canciones), al final para un hombre de mundo resulta exótico volver a casa. En mi caso, después de tantos años de trabajar de noche, el modo de vida en el que madrugas (6:30 a. m.) y tienes cuatro o cinco actividades al día (jornada laboral hasta las tres, clase en la facultad, grabación de un programa de televisión en el que estoy de becario, ensayo con la banda... y este blog) que para otros resulta rutinario o estresante, para mí está siendo una fuente de satisfacciones. Hacía tiempo que no me acostaba tan agotado, y por consiguiente tan feliz. Y todo esto es posible gracias a mi nuevo trabajo. Como siempre al revés que todo el mundo: Mientras la mayoría ya empezáis a notar la crisis, yo consigo por fin lo que se considera tradicionalmente un trabajo serio, bien pagado, de oficina, con fines de semana, festivos y mes de vacaciones, muchas posibilidades de promoción (están empezando y somos la primera hornada de empleados), contrato indefinido, comisiones, en una multinacional... No es un trabajo bonito ni del que me sienta orgulloso, y no tiene que ver con nada de lo que he hecho anteriormente o quiera hacer en un futuro, pero gracias a la situación actual es un sector en alza.

¿Os lo podéis creer? Ahora soy uno de los malos. Me he convertido en gestor de morosos para una importante entidad financiera multinacional.

5 commentaires:

Un tanto más en mi historial de trabajos peculiares. ¡Te cagas!

Pues enhorabuena por tu curro feliz, aprovéchalo...

¡Besos!

Que curras de qué????

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

No soy quien para esperar linealidad de las personas.

Suerte, y q ganes mucho dinero,
y q no te complique las giras !!!

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