No tengo ningún problema con que se celebre el evento. Es más, he ido muchos años por voluntad propia, no solo cuando era pequeño y me llevaban mis padres, y siempre he vuelto bastante aburrido. Este año me niego a pasar por allí, es un puto coñazo. Y mira que Dennis Hopper y Peter Fonda eran unos tíos molones, pero seguro que no habrían venido hasta aquí, con la que está cayendo, a ver quién mea más lejos.
10/1/09
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no empezemos a chuparnos las pollas todavía |
No tengo ningún problema con que se celebre el evento. Es más, he ido muchos años por voluntad propia, no solo cuando era pequeño y me llevaban mis padres, y siempre he vuelto bastante aburrido. Este año me niego a pasar por allí, es un puto coñazo. Y mira que Dennis Hopper y Peter Fonda eran unos tíos molones, pero seguro que no habrían venido hasta aquí, con la que está cayendo, a ver quién mea más lejos.
3/1/09
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una lección de buen gusto |
El concierto de hace un par de viernes en la sala Porta Caeli fue una inyección necesaria de rock&roll y buen gusto en esta ciudad. Un sonido impecable, trabajado y afinado como un violín. Una maquinaria perfectamente engrasada funcionando a todo motor y transmitiendo una energía brutal sin necesidad de caer en los excesos punk, sino como unos perfectos caballeros (y señorita) rockeros. Apenas unas pocas canciones de su nuevo álbum, ‘United’, y un extenso repaso a su discografía es lo que nos reservaban estos animales escénicos, aparte de algún experimento mezclando el ‘Smoke On The Water’ de Deep Purple con el ‘You Gonna Fight For Your Right’ de Beastie Boys, apoyados en una de las baterías más elegantes y contundentes de este país, la de Roberto Lozano "Loza" (Sobrinus, Deluxe).
Como siempre El Meister también estuvo allí. Pincha aquí para leer su versión de los hechos
Por cierto... Feliz 2009 cabrones!
29/11/08
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vendimia nocturna 2008 (II). señales y fantasmas |
Visitar con el espíritu abierto por el vino los lugares donde uno nació y se crió es algo que todo el mundo debería experimentar en algún momento de su vida. Y hacerlo a unas horas de la noche en las que no pasa nadie y no se oye nada le confiere al acto algo de postapocalíptico que impresiona todavía más. Yo recordaba el portal de la calle Laín Calvo de Aranda de Duero mucho más grande. Un mito, el lugar donde empezó el universo (y en mi caso así fue). Pero solo es una calle vulgar y triste. Y pequeña. Quizá en esto consiste crecer, no solo en ver cómo tú cada vez eres más grande, sino cómo el mundo es cada vez un lugar más pequeño, vulgar y triste. El pasillo del rellano por donde corría en triciclo sin embargo sigue siendo digno de ‘El Resplandor’. Tantos tiempo después aún me sigue acojonando. Ahora que lo pienso... ¿Porqué estaba el portal abierto a esas horas?
Mirando tras la verja del parque donde de pequeño montaba en los columpios me encontré con el cantante de El Columpio Asesino, que acababa de terminar su actuación. ¿Qué se supone que era aquello? ¿Una jodida señal de algo? Parecía muy interesado en saber cómo es el estudio de grabación de las bodegas. Un tío majo, aunque algo divo, que llevaba del brazo a una grupi a la que quería llevarse al hotel, pero no sabían dónde estaba, así que me ofrecí a llevarles. Ya de paso cogí una habitación para mí.
La mañana del domingo la aproveché en un paseo hasta mi antiguo colegio, bordeando el muro por el estrecho sendero que lo separa del río. Ví el bosque que se extiende más allá del patio y esto sí que seguía siendo tal como lo recordaba. Me planté delante de la puerta trasera, la que da al ya no tan gigantesco campo de fútbol. Y me dí cuenta de que me había convertido en mi padre. Es decir, allí estaba veintitantos años después, con la misma edad que tenía él cuando yo iba a ese colegio. Tengo edad como para estar esperando y luego llevar a casa a un niño que atraviese corriendo ese campo de fútbol con el babi atado al cuello como la capa de Superman. Pero de alguna extraña manera sigo siendo ese niño. Lo que me hace pensar que el hombre que me venía entonces a buscar a mí no era ese superhéroe que yo pensaba entonces que era. Quizá él también fuera un niño con bigote. Como yo ahora.

La diferencia es que yo no espero a nadie a la puerta de un colegio. Quizá solo a un fantasma con el babi atado al cuello.
24/11/08
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vendimia nocturna 2008 (I) |
El final de la vendimia supone para cualquier bodega el gran acontecimiento del año. Todo ese esfuerzo se celebra con un fiestón en el que se come, se bebe y se divierte uno como un titán. Las bodegas Neo en Aranda de Duero hicieron lo propio y nuestro productor, Javier Ajenjo, tuvo el gesto de invitarnos a los Royal Suite al evento. Asaron un cerdo que dio de comer a doscientas personas entre competiciones de levantamiento de cubas, lanzamiento de gavilla y vaciado de porrón (me presenté a esta última y, de verdad, no lo intentéis en vuestras casas).
Pero claro, la otra cara de las bodegas Neo es que son los organizadores del Sonorama, así que mientras movíamos el bigote (nunca mejor dicho en mi caso en esta ocasión) pasaron por el escenario de la bodega un surtido grupo de conjuntos (o conjunto de grupos) de todos los estilos, entre los que destacaron los propios Yani Como (la banda de Javier), un chaval británico que respondía al nombre de Luke y, para acabar, El Columpio Asesino, a los que no tenía el gusto de haber escuchado: Pop denso y oscuro de atmósferas sugerentes. Muy recomendable.
Una noche bastante completita. Yo me llevé mi segunda cobra, mezcla de lateral y murciélago, con una clon de Eirini que estaba por allí contoneándose, momento que aprovechó el avispao de Manu Royal para llevársela fuera y culminar el trabajo en casa de la interfecta, no sin antes haberme dejado las llaves del coche con el que habíamos venido. No habiendo nada más que rascar me dirigí al centro, completamente bolinga a las 5 a.m., para visitar todos los lugares de mis ocho primeros años de recuerdos en busca de una epifanía. Y la tuve. Pero eso es carne para otra entrada.
17/11/08
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canseco por un día |
Me acordé mucho de ellos (y de sus madres) a la mañana siguiente en el trabajo.

Lo de Jose y yo haciéndonos fotos de pedo con grupos se está convirtiendo en una tradición
6/11/08
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no news, good news |
En este nuevo trabajo tengo el oportuno talento de pillar siempre a mis jefes gordos (los de aquí y los que vienen a pasar revista desde Madrid) meando. Una situación en principio incómoda que a mí me ha servido enormemente para desdramatizar cuando el almbiente se enrarece.
En mi segunda semana como mando intermedio me he dado cuenta de que cuanto más ociosa está la gente en este tipo de trabajos (sobre todo los jefecillos) más posibilidades hay de que se formen corros, rumores y se extienda un ligero tufillo putrefacto. Alguno de los pocos chicos que estamos aquí ya ha declarado que hay demasiadas mujeres juntas trabajando en este centro. Como prefiero reservarme mis opiniones políticamente incorrectas para nuestro otro blog dejaré que seais vosotros (y vosotras) los/las que opinéis a este respecto y aportéis vuestras experiencias laborales con grupos de mujeres. Por mi parte yo cumplo mi función desde una actitud de poli bueno (no puedo evitarlo) y la cantidad de informes y cuadrículas que tengo que rellenar al día no me dejan tiempo para enterarme de porqué le están haciendo la vida imposible a fulanita o cuando nos van a largar para meter a mandos intermedios externos, pero algo me llega. Ya he vivido mi primer despido y la mierda con respecto a los criterios de promoción ha empezado a salpicar como si la hubiéramos lanzado contra un ventilador. Mobbing, boredout e intrigas palaciegas han hecho aparición para consolidar el estatus de Gran Empresa. La primera máxima que se estableció de información constante y transparente entre todos los departamentos se ha esfumado como un espejismo y esta situación, que estresa a muchos empleados, a mi la verdad es que no me preocupa en absoluto. No news, good news. No me voy a pelear a cuchillo con nadie por defender mi puesto. Yo sigo viéndolo como un divertido juego que además mejora mucho mi hasta ahora maltrecha situación económica.
De momento me voy a celebrar mi 30 cumpleaños yendome dentro de un rato con el informático de la empresa a ver a Los Delincuentes que, aunque no me apasionan, por lo visto tienen un buen directo.
1/11/08
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el destino en tus manos |
Es el tipo de cosas en las que no te fijas cuando eres adolescente, salvo en casos muy llamativos: Una compañera de clase en 8° de E.G.B. que te enseñaba cosas que sólo las repetidoras sabían, pero que tenía las manos duras y arrugadas; un bombón del instituto que a tí te parecía un callo porque sus manos eran negras y huesudas… Cosas así. También estaban esos reportajes del suplemento cultural de El País en plan «Las manos de los personajes más influyentes de nuestro tiempo (que se han dejado)», que normalmente eran unas putas fotos en blanco y negro de manos de viejos. Pero tus manos eran normales. Iguales cada día. No les prestabas atención porque eran las mismas de siempre. Qué gran error. Porque llega un día en que te fijas bien y te das cuenta de que han cambiado. Mantienen la forma, pero empiezan a verse pequeñas arrugas cruzadas en las palmas, y unos surcos estriados recorren ahora toda la longitud de tus falanges. Las yemas de tus dedos empiezan levemente a cuartearse. Ni te cuento si son tu instrumento de trabajo, como en la construcción. Y piensas dos cosas: La primera es que deberías comprarte una crema hidratante. La segunda es que te haces viejo.
Yo había asumido perfectamente haberme convertido en un adulto. No hay problema. Y desde hace un par de años, aunque en ocasiones de manera obsesiva, que algún día me voy a morir. Es ley de vida. Pero lo que no había asumido era que entre ese hacerse adulto y ese hacerse cadáver hay un proceso, lento pero inexorable, del que nuestras manos nos hablan porque son testigo y parte. Nos vamos a morir, sí, pero no así sin más, sin causa, sin razón. Nos vamos a morir de algo. Aunque sea de viejos.
Mientras pensaba en estas cosas recibo la noticia de que mi abuelo vivo ya sabe de qué se va a morir él.
Esta entrada la escribí en Auvergne, el 27/08/07. Me ha parecido oportuno publicarla precisamente hoy, que cumplo treinta años.
22/10/08
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política corporativa |
Mientras leeis esto, en mi empresa estaremos recibiendo a los peces gordos de la Junta, al alcalde y, como dicen los Siniestro, a "la nobleza de los alrededores", que vienen a comprobar en qué se han gastado el dinero de las subvenciones. Los buenos tiempos se acabaron: Me han ascendido, a pesar de mi negativa a aceptar el puesto. Una promoción tan rápida de un tío de letras (rodeado de compañeros mucho más capaces y ambiciosos) en una empresa del sector financiero huele a política corporativa. No tiene una base sólida. Ayer mi segundo día, cuando yo aún andaba preguntando qué cojones tenía que hacer, el jefazo me llama a su despacho y me dice que si ese día se repiten las cifras del anterior vamos a tener bronca. Así que, evidentemente, si leeis esto sobre las 10 a.m., que sepais que, entre apretones de manos a las autoridades, me está cayendo un chaparrón absolutamente ensayado, porque cualquiera con dos dedos de frente puede suponer que mi influencia en los resultados de recobro de ayer y hoy es entre cero y nada. Así que me lo estoy tomando como lo que es: Un protocolo teatralizado con el que presionar al elemento articulatorio de todo este fregado, el mando intermedio, servidor de ustedes, para que éste transmita la presión ejercida al resto de piezas de la maquinaria.
Todo esto es tan de mentira, está tan pensado para que te vayas a la cama pensando en la empresa, que no me lo creo en absoluto. No digo que no pueda llegar a valer para coordinar a un equipo de trabajo... siempre que haya un trabajo que hacer, algo que construir, crear o solucionar. La parte positiva es que he hecho buenas migas con el informático.
Fue bonito mientras duró. Quería un trabajo de verdad y ya lo tengo. Pero eso sí, se me está pasando por la cabeza que si esta va a ser la tónica general es muy probable que el punk que llevo dentro se libere en la reunión del viernes y plantee estas cuestiones abiertamente, sin subterfugios, diciendo las cosas como son de verdad. El emperador está desnudo, amigos. Y, como dice la gente que bien me quiere cada vez que escribo cosas personales o comprometidas en este blog, yo cada vez soy más niño.
12/10/08
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del honor y la barra |
En un mundo en el que ya no caben los duelos a muerte por nimiedades como la virginidad de una hija o un comentario desafortunado que pone en duda la respetabilidad de un allegado, y lejos de sociedades, como la japonesa, que fueron aún más estrictas y contemplaban la posibilidad del suicidio ritual ante situaciones deshonrosas, los españoles, que no hemos desarrollado una gran tradición al respecto, tenemos ahora un particular sentido del honor que se pone en práctica a través de una muy incómoda costumbre de litigar con los compañeros de mesa o barra en bares y restaurantes por pagar la cuenta. Incómoda para los que nos parece una teatralidad absurda y vergonzosa, e incómoda para el que cobra, que se ve obligado a tomar partido sin elementos de juicio. Como camarero yo solía aplicar sin pestañear el principio de Carta En La Mesa, Presa que rige cualquier juego de naipes y, en su defecto, la aplicación de la política de discriminación positiva, aceptando el billete de la señorita en detrimento de aquel del caballero. Ese “pago yo”, seguido de un airado “no, pago yo” o incluso un afectado “¡Paco, por favor!” son en realidad, creo, la expresión inconsciente de dos realidades, a saber:
a) la de una sociedad a la que solo dos generaciones separan del hambre y que aún no ha superado el estadio de ostentación de posición social a través de la demostración monetaria. Cierto es que la cosa está cambiando y ahora también se hace alarde de vida alternativa (este blog no está exento de pecado, otros hacen de él directamente su leitmotiv) o incluso de frikismo (“este vinilo es original del setenta y cinco, tío” o “a mi La Hora Chanante dejó de gustarme hace tiempo”).
b) la herencia de una educación católica en los valores del cristianismo luchando por adaptarse al pensamiento capitalista: “Yo me sacrifico por tí sin esperar nada a cambio”, dice ese gesto, “o, en su defecto, sacrifico una cantidad simbólica de mi dinero”, con lo que se acaba llegando a la consiguiente e inevitable corrupción del sistema: “Yo soy mi capital”. En efecto, lo han adivinado. Los anarquistas tenían razón.
Algunos pensadores españoles contemporáneos que siempre están enfadados (dícese Perez-Reverte) proponen una regresión a códigos superados, con los que dirimiríamos nuestras diferencias y defenderíamos nuestro honor a navajazos en plena calle. Parte de razón no les falta. Nos lo pensaríamos dos veces antes de ofender al otro. Como Robert E. Howard puso en boca de uno de sus más famosos personajes, “el hombre civilizado tiende a ser más grosero que el salvaje porque sabe que puede permitírselo sin que le partan la cabeza”.
Sin embargo la solución puede estar mucho más cerca. Mientras que en la Francia del s.XVIII el vizconde de Valmont respondía con su vida por su conducta impúdica, en la actualidad un grupo de gabachos no tiene ningún reparo ni vergüenza en pagar por separado sus consumiciones. Y a pesar de ralentizar el abono del importe de las copas, esa es una actitud que, en sí misma y por su capacidad cívica, les honra.
7/10/08
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100% APOCALYPSO!!! |
El Meister y Vaderetrocordero se complacen en presentarles a su criatura. 100 % APOCALYPSO, cultura a la contra. Peor que la droga!!!
Pasen y lean!
